• El presidente de la Confederación Independiente de Empresarios y Autónomos (CIEM) ha participado esta semana en la jornada de análisis ‘El papel de la Energía Nuclear en la Transición Energética’, en la sede de CEOE en Madrid, donde se ha abordado el impacto de la clausura de Almaraz


El presidente de la Confederación Independiente de Empresarios y Autónomos (CIEM) ha participado esta semana en la jornada de análisis ‘El papel de la Energía Nuclear en la Transición Energética’. La sede de CEOE en Madrid ha acogido esta semana una jornada de trabajo en la que se presentaron las conclusiones de un informe elaborado por la consultora internacional Metyis sobre el impacto que tendrá el cierre de la Central Nuclear de Almaraz en Navalmoral de la Mata y sus municipios cercanos.

El análisis detallado, recogido en un informe de 74 páginas, muestra que el cierre de la central de Almaraz supondrá un fuerte impacto en el tejido empresarial y económico.

Alrededor de 431 empresas dependen en mayor o menor medida de la actividad de la central, de las cuales 19 podrían cerrar porque más de un 20% de sus ingresos están ligados a esta planta, según asegura Metyis. Se estima que esto podría traducirse en la pérdida de 1.825 empleos.

La planta cuenta en estos momentos con 369 empleados, de los que el 59% son licenciados universitarios y un 51,5% tienen menos de 45 años. Además, la media de sueldos de Almaraz es muy superior a la de la provincia. La central genera además 662 empleos de empresas especializadas y durante las recargas se suman hasta 1.200 empleos temporales. En total, se estima que en Extremadura hay 2.900 empleos ligados directa e indirectamente a la central.

La actividad de la Central Nuclear de Almaraz ha permitido mantener un dinamismo que ha impactado de forma positiva en su entorno. La zona de Navalmoral de la Mata ha resistido mejor a la despoblación, y sin embargo, su cierre podría provocar un éxodo de trabajadores jóvenes, afectando negativamente la pirámide demográfica y aumentando el envejecimiento poblacional.

Junto al impacto demográfico, el cierre también acarrearía un fuerte golpe fiscal. Almaraz aporta 435 millones de euros anuales en tasas e impuestos: el 19% de esta cantidad (82 millones) se destina a la región y el 3% (12 millones) a los municipios del entorno de la planta. El 48% del presupuesto municipal de Almaraz proviene de impuestos ligados a la nuclear.

El cierre implica un impacto en la industria y la agricultura y afectará a empresas ligadas al la energía y el sector agroindustrial, en especial el ligado al tabaco. Otra consecuencia ligada a la clausura de Almaraz está, según el informe, en la pérdida de atractivo para nuevas inversiones, como las que han llevado a Microsoft y Edge Energy a interesarse por la zona.